

Filosofía Mexicana Aplicada
La Educación Mexicana en estos días

En esta sección compartimos textos con información y opiniones para reflexionar sobre el tema de la educación en México porque la educación es el elemento que, quizá con mayor impacto, define la vida de las personas y también de las naciones, por ello es de la mayor relevancia abordarlo desde diversas dimensiones.
Así, la filosofía, la pedagogía, la ciencia política, la estética, la economía, la sociología y otras disciplinas nos permiten analizar, profundizar y tratar de encontrar los derroteros para una discusión seria y creativa sobre la educación mexicana.
Artículos
Porvenir (desahuciado) de la educación mexicana en los próximos seis años
Polux Alfredo García Cerda
Junio, 2024
El 7 de abril del presente se llevó a cabo el Primer Debate Presidencial bajo la temática de Educación y Salud. Los dos respectivos sistemas nacionales fueron duramente golpeados durante la pandemia de COVID-19. Ese día, a nivel nacional, las tres candidaturas presentaron narrativas proporcionales a la importancia que representan ambos sistemas. Si solo prestamos atención en la categoría de Educación podemos encontrar algunas pistas de lo que podría depararnos en un futuro nada lejano. No pretendemos hacer un análisis profundo de lo afirmado por las candidaturas, más bien nos detendremos en la conformación de perfiles básicos que (aparentemente) muestran propuestas, pero sus principios o reales intenciones se ocultan tras el velo de lugares comunes y palabrería desapegada de los hechos.
Los tópicos abordados fueron el abandono escolar, los llamados planes educativos, los materiales didácticos (específicamente libros de texto gratuito), las propuestas educativas de otros regímenes que llegaron a subrayar como exitosas, la formación docente y la infraestructura educativa. Las candidatas prometieron becas universales, pero desde dos conceptos distintos de universalidad: Sheinbaum se refirió a la cobertura total de grados escolares correspondientes (de preescolar a preparatoria), mientras que Gálvez se refirió más bien a la inclusión de sectores clasemedieros como aquellos que también tenía derecho de gozar una beca aplicable para escuelas particulares. Mientras la primera argumentaba un éxito de similares proporciones cuando gobernaba la CDMX y la creación de la Universidad Rosario Castellanos, la segunda tal vez podría haber pensado en la defensa de la privatización educativa, pues existe una lejana afinidad con una de las medidas impuestas por Javier Milei, la voucherización de la educación argentina. La afinidad es contradictoria (previniendo situaciones de negociación), porque en una de las intervenciones de Gálvez recordó haberse beneficiado de una beca para sus estudios de Ingeniería en Computación (UNAM).
Aunada a la serie de ataques y acusaciones mutuas, Máynez propuso alianzas estratégicas en lugar de becas, pero las refirió a un programa amplio de mejora. Más bien, el candidato propuso un cambio de modelo educativo desde sus planes de estudio (o planes educativos, como fueron llamados en el debate). También señaló la enorme contradicción de destinar financiamiento educativo reducido a la décima parte de la matricula estudiantil total correspondiente a la primera infancia. Las candidatas no mencionaron los libros de texto, seguramente por miedo a ser canceladas, o bien porque Sheinbaum otorgará cierta continuidad en la labor dirigida en este sexenio por Marx Arriaga. Quien los tildó de adoctrinadores, pero con el potencial de asegurar igualdad de oportunidades sociales fue el candidato, no perdiendo ocasión para darnos un momento épico en el cambio de narrativa político-educativa mexicana: proponer al sistema educativo surcoreano como modelo a seguir.
En 2007, la titular de la SEP, Josefina Vázquez Mota, afirmó un agotamiento del sistema educativo, el cual se combinó, un año después, con una tendencia impuesta por la UNESCO: el documento En pos de la educación inclusiva: el caso de Finlandia destacaba las acciones exitosas de tal país, principalmente por su ejemplar apego al Movimiento Global de Reformas Educativas. 16 años después Máynez ha propuesto poner de moda el sistema surcoreano, del cual, como bien apuntaran expertos como Eduardo Andere, se puede aprender, siempre y cuando no se descontextualice su constitución ni los resultados obtenidos en mediciones por la OCDE. En la transición económica de Corea del Sur pasó de ser “país en vías de desarrollo” a “país desarrollado”, con un cuidado excesivo en la cultura del éxito y una emulación atroz de la competencia. Pero la política educativa pro-competencia se ha comenzado, desde hace unos años, a retraer para situar a la felicidad como horizonte: cabe recordar que dicho país posee un alto índice de suicidio infantil y juvenil, a propósito de los exámenes de admisión.
En una línea muy similar, pero apelando remotamente al modelo estadounidense, Gálvez propuso retomar 3 símbolos de la reforma educativa basada en la tecnología entre los gobiernos de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto: habilidades digitales, competencias laborales, enseñanza del inglés, clases de robótica, cobertura total de internet y tarjetas de datos para zonas vulnerables, todo ello aderezado con una defensa de las escuelas de tiempo completo. Los aumentos salariales a profesores jamás se nombraron (signo inequívoco de continuidad en la precarización docente), aunque se hablase de aumentos en el presupuesto. Esto último refleja dos situaciones: a) que las candidaturas siguen sin aprender del mito del financiamiento, mientras la corrupción en educación consuma un porcentaje muy alto del mismo, b) si Máynez propone como modelo un sistema educativo clasificado como élite tras pruebas estandarizadas como PISA, y Gálvez apela a discursos acordes con la capacitación docente según estándares internacionales, ambos representarían un posible regreso de aquella prueba en México. Y no es que Sheinbaum tenga un rechazo explícito de la prueba PISA, simplemente lo omitió. Por sorprendente que parezca, y a pesar de críticas sólidas a los fundamentos neoliberales de ese tipo de evaluación para la vida como las de Manuel Gil Antón, las candidaturas regresaron al discurso de décadas previas, pero con información sin bases pedagógicas ni asesoría especializada.
No hubo propuestas nuevas, no hay ideas adaptadas a las circunstancias mexicanas, no hay conciencia histórica de los problemas heredados. Solo lugares comunes y fórmulas retóricas vacías pero medianamente combinadas con información que pudieron obtener en la primera búsqueda de Google. No hubo asesorías con estudiosos de problemas sensibles a la educación mexicana, por ejemplo, la violencia escolar que combina acciones institucionales, situaciones de miseria y falta de perspectiva de género. Para ninguna de las candidaturas fue prioridad la enseñanza de las humanidades, aunque si piensan en formas científico-educativas para elevar la calidad de la enseñanza, en los términos de la derecha educativa. Continuidad sin sentido, Regresión sin sentido o Innovación sin sentido. He aquí un panorama desfavorecedor.
Porvenir (desahuciado) de la educación mexicana en los próximos seis años
Polux Alfredo García Cerda
Junio, 2024
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